El escritor y periodista ibañés MANUEL PICÓ ha tenido la amabilidad de dejarnos su libro de cuentos titulado “VIAJE AL PARAÍSO Y OTROS RELATOS” y poder lucirlo en la biblioteca de El Bienhablao para que todos los interesados en su lectura podáis descárgalo.

Viaje al paraíso y otros relatos de Manue´Picó

El enlace es el siguiente:
Viaje al paraíso y otros relatos de Manuel Picó

o también podéis descargarlo en:
www.dipualba.es

También deciros que su estupendo último libro titulado “HIERRO Y TIERRA”, el cual contiene veintitrés relatos, algunos de ellos recreados en La Manchuela.

Hierro y tierra de Manuel Picó (2012)

Se encuentra en AMAZON y su link es el siguiente:
Hierro y tierra de Manuel Picó (2012)
(Formato Kindle)

Manuel tiene un blog que os recomiendo visitar, su enlace es el siguiente:

manuelpico.blogspot.com

Además aprovecho para darle las gracias por la cantidad de buenas palabras que nos ha remitido. Algunas ya he empezado a subirlas y el resto no tardarán.

Muchas gracias Manuel por ayudarnos y animarnos a mejorar “El Bienhablao“.

Manuel Picó Descalzo

Manuel Picó Descalzo

Este apetitoso caldo es muy apropiado para gente de cabeza ligera y pocas ganas, así como para deportistas, pensionistas o personas que se encuentran acartonás. Bien sabido es que los escarciles son un gran depurante, que ayudan al hígado a limpiar el cuerpo de toxinas, por lo cual es aconsejable después de unos días de excesos como pueden ser fiestas de guardar o de esconder, patronales, Navidades e incluso Semana Santa; además al no tener carne entre sus ingredientes, es apto para guardar la vigilia, teniendo el cuidao de que si se guarda, acordarse donde se ha metio, no sea la tentación que se acabe la Semana Santa y no encontremos la Virgilia.

Ingredientes:
Media docena de zompos medianicos.
Una docena de escarciles o doce, dependiendo del número de comensales.
Una clara de huevo de ardacho.
Aceite virgen.
Sal.

Preparación:
Se lavan los zompos con abundante agua, a fin de quitarles la tierra que puedan tener, sobretodo si han estao danzando por la Cañá. Se dejan cocer a fuego lento durante mediaa hora en una perola. Si uno tiene prisa lo puede hacer a fuego rápido, pero tiene el inconveniente de que con el hervor, los zompos se pongan a girar sobre su eje y debido a la fuerza centrífuga salgan despedidos de la perola, por lo cual es conveniente ponerle la corbetera a la perola; ya que se ha dao el caso que al asomarse, para ver como va la cocción, ha saltao algún zompo, con tan mala suerte de clavarse en la frente, lo cual es un engorro; pues entre que vas al centro médico, coges número, te mandan a Albacete a urgencias y vuelves, lo más seguro es que la sopa se te haya pegao.

Una vez bien cocios los zompos se deshojan los escarciles y se van echando a la perola; las hojas por un lao y los cogollos por otro, con un chorreón generoso de más o menos media arroba de aceite virgen de almortas, si no encontramos aceite virgen podemos ponerle aceite putón, algo más sobao que el primero, pero que a la postre da el mismo gusto. Se van dando vueltas al bies, para que no se vuelvan a pegar las hojas de los escarciles a los cogollos, y no se nos corte, ya que si se corta el caldo saldrá a gorgotones, adquiriendo una tonalidad rojiza tirando a beis, que a la larga formará grumos; si esto ocurriera se puede decir que los grumos son tropezones y nadie pondrá pegas. Una vez disueltos los cogollos de los escarciles quedaran los zompos flotando en el caldo; momento que se aprovechará para capuzarles la clara de huevo de ardacho que se adherirá a los zompos, formando una especie de rebozao; y ya está listo para su degustación.

En la presentación se puede poner un cordel liado en el zompo, terminado en una moneda de dos reales o bien la goma roja del tapón de las gaseosas. Un truco que sirve para que se enfríe la sopa es estirarle al cordel con fuerza, con ello conseguiremos que el zompo gire dentro del plato y el movimiento irá enfriando la sopa.