El dúo nacido en California “The Blue Dolphins”,  formado por nuestro amigo y paisano Alfonso Rodenas y la británica Victoria Scott, está por España emocionando al público con sus canciones intimistas de bella factura, que aparecen en su primer disco titulado “My favorite word is today”. El disco contiene trece canciones cuyas letras apasionantes y vitalistas han sido escritas por Victoria, quien con su cautivadora voz y simpatía engancha desde el primer momento con el público; por su parte el ingeniero de sonido ganador de dos Grammys, quien además de acompañar en los coros a Victoria toca todos los instrumentos que aparecen, encargándose igualmente, como no podía ser de otra manera, de la grabación, mezclas y producción, dando una vez más muestras de su buen hacer.

En formato acústico hemos podido ya disfrutar de sus actuaciones en la inauguración del Teatro de Casas Ibáñez, donde eran cabeza de cartel, y en el Teatro Candilejas de Albacete, colgando el cartel de “sold out”. Para este fin de semana se marchan a Valencia para realizar dos actuaciones más, una el próximo viernes 20 en un festival de Ruzafa y el sábado 21 en la sala “El Tornillo”.

Si queréis saber más acerca de ellos podéis encontrar información en “Facebook/thebluedolphins”.

Estamos presenciando, ante nuestras narices, como se desmantela el estado del bienestar, acatando, con resignación, las dentelladas que nos propinan; todo ello con el cómplice sumiso silencio de los que votaron a los que nos gobiernan, cuya cegadora fe y orgullo les impide rectificar su postura, sumado a la supeditación del resto, da alas a los poderosos para seguir elevándose, mientras el resto caemos en picado al fango.

 La clase media poco a poco ira desapareciendo y con ella sus logros sociales. Todos sabemos que es ella la única que contribuye a las arcas del estado; ya que si los pobres, por desgracia, no pueden, y los ricos, con el beneplácito de los políticos, se escaquean, ya me dirán quien paga la cuenta. Estamos consintiendo y constatando cómo la riqueza se acumula en menos manos mientras la miseria se reparte entre los demás.

Somos, más o menos, conscientes de esto, pero seguimos callados y con los brazos cruzados, cuando deberíamos pasar a la acción, ya que puede llegar el caso de que al querer reaccionar sea demasiado tarde y ocurra como con la burbuja inmobiliaria, que todo el mundo sabía que era un tóxico despropósito, pero nadie la paraba y en el momento que se quiso hacer algo (aunque en realidad no se hizo nada) fue demasiado tarde y nos explotó en los morros. Vamos en un tren que está a punto de estrellarse y es preferible pararlo, aún a riesgo de descarrilar, a esperar a ver como caemos por el precipicio que ya vislumbramos. Si descarrila aún podremos  despedir a  los maquinistas, salvar algún vagón que otro, e incluso la vida, pero como caigamos al abismo, solo los que viajan en primera tienen boletos para saltar a tiempo. Cuanto más tardemos en reaccionar el coscorrón será más gordo.

Lo peor de todo no es que nos engañen, lo cual hacen muy bien con la complicidad de sus medios de comunicación, si no que aún encima nos tomen el pelo diciéndonos, por ejemplo, que la reforma laboral es beneficiosa  para los trabajadores; que la amnistía fiscal es lo mejor para recaudar impuestos o que el dinero de los recortes sociales es necesario para socorrer a la pobre banca, brazo ejecutor que tanto se desvela por nuestro bienestar, esclavizándonos con préstamos que sirven para tenernos atemorizados y bien calladitos.
La clase política huele a putrefacción, se le está acabando el discurso y ya ha llegado donde iba, se le ve demasiado el plumero; lejos de gobernar para el pueblo lo hace única y exclusivamente para la élite. Es hora de despedir a los grandes partidos corruptos, que creíamos eran opciones distintas, cuando se ha comprobado que son el anverso y el reverso de la misma moneda.

Empezamos a estar rematadamente hartos de constatar cómo los políticos salen indemnes de sus chanchullos, la justicia archiva los trapos sucios de la monarquía o la banca y los especuladores siguen haciendo caja, mientras los demás pagamos los platos rotos.

Estamos jugando con fuego y nuestra pasividad terminará carbonizándonos a todos. Es hora de alzar la voz y decir las cosas claras, evitando la violencia, pues eso es lo que ellos quieren, tener una escusa para sacar el jarabe de palo y hacernos ver que lo que necesitamos, después de vaciarnos los bolsillos, es que nos linchen. Aunque la sangre esté en ebullición debemos tener la cabeza fría y hoy más que nunca recordar el legado de Gandhi, el cual armado tan solo con unas sandalias, una blanca túnica y la fuerza que  da la sensatez, fue capaz de vencer a todo un imperio británico.

Cada día que pasa es un día menos que nos queda para reaccionar, y nuestra mejor arma es la unión. Ellos sí están bien asociados, sabiendo en cada momento hacia donde caminan, por el contrario nosotros continuamos divididos y sumisos; mientras así sea, continuaran toreándonos a placer, hasta que no les hagamos falta y nos den el estoque final; por lo tanto si no queremos quemarnos es mejor que no dejemos que los pirómanos jueguen  con fuego.

Parece que nada ni nadie se va a salvar de los recortes. Ahora le ha tocado el turno al abecedario; por lo visto van a despedir a unas cuantas letras, y claro está la primera en caer ha sido la “Y”, se veía venir tal como está Grecia y su prima, de los primos hablaremos otro día. Pero eso no es todo, se está barajando, para economizar, la idea de quitar los puntos que llevan la “i” y la “j”;  seguirán con la “ñ”, así pues, España pasará a ser “Espana”, para terminar llamándose “Espena”.
La verdad es que podían haber empezado por la “W”, que  poca o nada falta nos hace, pero como esta letra la utilizan mucho los analistas y demás sinvergüenzas financieros, pese que a ellos les gustan muchos los recortes, especialmente si es a los demás, no llevan pensado quitarla.

Ya veremos como acaba esto, pero al paso que van las cosas, pienso que poco a poco desaparecerán todas las letras y escribiremos únicamente con números, eso sí, rojos.

¡¡¡NO A LA DESAPARICIÓN DE LAS CAJAS RURALES DE CASAS IBAÑEZ, VILLAMALEA Y MOTA DEL CUERVO!!!

Siempre nos han pregonado que la competencia beneficia al consumidor, si esto es cierto ¿Por que cada vez hay menos cajas rurales o de ahorro, menos bancos, menos empresas…?

Cada vez hay más en menos manos. Dicen que las minorías son aplastadas y silenciadas por las mayorías, pero en cuanto al poder que da la acumulación de riqueza esto no se cumple. Es la minoría la que explota a una inmensa mayoría y bien saben que cuantas menos empresas hay, mas fácil es controlar el mercado.

Ahora les está tocando el turno a las Cajas, unas entidades cuyas ganancias se deben destinar a fines sociales, lo cual siempre beneficia a todos y especialmente a los más desfavorecidos; aun sabiendo esto preferimos apostar por los bancos, entidades privadas cuya rentabilidad se destina únicamente a ser repartida entre sus accionistas, que por cierto siempre son los mismos. Pese a ser conocedores de todo esto estamos dejando que las últimas Cajas Rurales de La Manchuela, y de toda España, sean tragadas por entidades más grandes que a su vez serán fagocitadas por otras, hasta que al final llegue el tiburón de turno y las  engulla todas de un bocado.

Lo increíble es que estas Cajas Rurales siendo entidades de crédito solventes, que no especulan en bolsa, ni blanquean dinero en paraísos fiscales, deberían ser protegidas y motivo de emulación, pero molestan a los que manejan el cotarro y quieren que desaparezcan para que nadie recuerde que además de los bancos hay otra formula crediticia, y segundo para hacernos pasar a todos por el aro.

Hasta el mismo Banco de España está minándolas haciéndoles la vida imposible para que acaben tirando la toalla. Es una vergüenza que traten de convencernos que es lo mejor para todos ya que son tiempos difíciles. Me gustaría preguntar a nuestros padres y abuelos si los tiempos en que se crearon las Cajas eran mejores que los actuales. El mundo rural estaba olvidado, empobrecido y gracias a las Cajas Rurales levantó la cabeza; sus fundadores lucharon por crearlas en beneficios de todos y no sólo de unos cuantos. Estamos obligados a conservarlas por ellos, por nosotros y sobretodo por los que vienen detrás. No debemos olvidar que las Cajas Rurales dan créditos a las personas a las que los bancos ni se dignan a escuchar.

Si desaparecen perderemos muchos y ganarán los de siempre.

Como ya sabéis todos unos bajan y otros suben. Debemos felicitar al ATLÉTICO IBAÑÉS por la magnífica temporada que ha culminado con el ascenso a Tercera División. Creo que es la primera vez que un equipo de La Manchuela llega a tan alta categoría, de lo cual creo que debe estar orgulloso Andrés Iniesta, nuestro futbolista más internacional de La Manchuela, espero que apoye en todo lo posible a este equipo para mantener el nombre de La Mancuela en un puesto tan digno.

La mala noticia es que el ALBACETE BALOMPIÉ ha bajado de categoría, a este paso no tardará en verse las caras en competición oficial con nuestro ilustre ATLÉTICO IBAÑÉS.

Escudo del Atlético Ibañés Escudo del Albacete Balompié