Un día en la capital del reino se anunció un gran baile de disfraces, pero la bella Rosana no tenía muchas ganas de fiestas, estaba preocupada, pues corrían rumores de que Rubén, su marido, le era infiel. Cuando llegó la hora del baile Rosana dijo a su esposo que se encontraba indispuesta y que se marchara solo. Él no quería dejarla, pero ella insistió que no podían desatender la invitación, y al menos uno de los dos debía ir a la fiesta. Así fue como el marido de Rosana se engalanó y vistió de arlequín mudo, con una mascara que lo hacía irreconocible.

A mitad de la noche Rosana se disfrazó de hada con un antifaz y  se dirigió al salón donde se celebraba el baile. Quería comprobar si era cierto eso que contaban de su marido. Allí vio al arlequín mudo cómo iba de dama en dama, bailando con todas de una forma algo más que cariñosa. Harta de esta situación, fue derecha a por el arlequín mudo y utilizando sus encantos consiguió llevárselo a un  reservado. Sin decir ni una palabra, para no ser descubierta, comenzó el cortejo que desembocó de forma lujuriosa. Una vez terminado, el arlequín mudo, con gestos, indicó a la dama que iba al salón principal a por unas copas de champán, momento que aprovecho Rosana para desaparecer.

Rosana regresó a su casa y allí esperó a su esposo. Cuando este llegó le preguntó:
– ¿Que tal la fiesta?
Y Rubén con desgana le contestó:
– Un aburrimiento total.
Comenzó a hervirle la sangre a Rosana, pero con frialdad siguió preguntándole:
– ¿No tienes nada que contarme?
Y mientras se desvestía le comento:
– Sí, era tan tedioso el baile que me pasé toda la noche jugando a las cartas con un grupo de amigos.
Con aire inquisidor Rosana le interrogó:
– ¿Seguro que sólo estuviste jugando a las cartas?
A lo cual Rubén le respondió:
– Como te lo digo, pero por lo visto el que se lo pasó de miedo fue ese que tanto asco te da, el  baboso de Manrique…, le dejé mi disfraz de arlequín mudo y regresó pletórico contándonos que era la primera vez que había conseguido hacer el amor con una dama…

Deja tu comentario

E-