Seconoce que un día iban patrullando un soldado iraquí con un estadounidense por una calle de la devastada ciudad de Basora.
El estadounidense, con ganas de conversar dijo:

– Como somos BUENOS HERMANOS, vinimos a traeros la democracia.

Siguieron andando y entre las ruinas de una casa, el iraquí encontró una caja llena de monedas de oro. Al verlas el norteamericano comentó al iraquí:

– ¿Que te parece si las repartimos como BUENOS HERMANOS?

A lo cual el iraquí le contestó:

– Como buenos hermanos NO, prefiero que las repartamos al Cincuenta por Ciento.

Deja tu comentario

E-